Go Back   Male vs Female | The Mixed Wrestling Forum > Non-English Boards > Foro Español

Reply
 
Thread Tools Display Modes
  #1  
Old 10-Jun-21, 06:45
punished punished is offline
Member
Points: 3,073, Level: 23 Points: 3,073, Level: 23 Points: 3,073, Level: 23
Activity: 7.4% Activity: 7.4% Activity: 7.4%
Last Achievements
 
Join Date: Aug 2015
Gender: Male
Location: Spain
Posts: 67
Thanks: 56
Thanked 107 Times in 42 Posts
Default Historias de un matrimonio

- ¡Si lo hubiera sabido antes!

Angel pensaba esto para si mismo, mientras María le tenía completamente inmovilizado. Todo había sucedido muy rápidamente. Pocas veces discutían, pero aquella fue “gorda”. Que si ya estoy harta, que si siempre vamos donde tu dices. Que si te vas con la bicicleta y me dejas sola con los niños. Y yo, que si siempre vamos con tus amigos, y que tu te encuentras en tu salsa, y yo más incómodo. Que sin la bici, me aburriría como una ostra…

En estas, Angel se da cuenta de que María tiene la mejilla manchada de ceniza, acerca la mano para limpiársela … gesto que ella interpretó como si le quisiera golpear y todo se precipitó. Notó como su mujer le desviaba la mano con un brazo, mientras el otro le asía la muñeca. Con un movimiento rápido, se colocó delante de él, y se la torció. Angel no tuvo mas remedio que rodar al suelo de espaldas. Duró poco en esa posición. Un dolor molesto en el codo le hizo ponerse boca abajo, y así estaba, con el brazo en una con el brazo en posición forzada y con la mano de ella agarrando, su rodilla haciendo la presión en el brazo que le impedía cualquier movimiento y una expresión de estar muy enfadada. Sentía por la firmeza de su agarre … que estaba cabreada.

- ¿Como se te ocurre intentar agredirme!
- No iba a hacerlo, iba a limpiarte la cara que la tienes manchada de hollín.
- Mala excusa, invéntate otra mejor.
- ¡Joder! ¡Mírate al espejo si no me crees!

Poco convencida, María lo suelta y se va a otra habitación. Poco después, escucha un “¡Mierda!”, y un par de minutos después, ella vuelve, ya con la cara limpia, pero blanca del susto. Se acababa de dar cuenta de que su reacción había sido desproporcionada, y se sentía mal.

- ¿Estas bien? Lo siento, pensaba que me querías pegar un bofetada. Debería haberlo pensado, nunca me has levantado la mano. Me siento fatal.

Angel se debatía entre dos opciones. Una, aprovecharse de la situación para sacar ventaja y lograr lo que se proponía. Pero, claro, la situación le había revelado algo que para el era mucho mas importante. Ella le había vencido. Con suma facilidad. Y eso a el “le ponía”. Mucho. Muchísimo. No existía nada que lo hiciera más. Así que orientó por ahí la conversación.

- No pasa nada, gracias, estoy bien. ¡Ostras! No sabía yo de estas habilidades tuyas. Me parece impresionante que seas capaz de reducirme tan fácilmente. Que peso 25 kilos mas que tú. ¿Dónde has aprendido esto?
- Bueno, una chica tiene que saber defenderse en caso de que lo necesite. Aunque en este caso, me he excedido, lo siento….
- ¿Y por que no me lo habías contado?
- ¿Sinceramente? Por si de verdad me hubieras querido pegar. Si sabes que sé que hacer en estos casos, sería peor para mi

A Angel mentalmente no le quedó mas remedio que concederle eso. Pero continuó.

- Maria, me gustaría decirte algo. Se que suena algo extraño, pero voy a avanzar el brazo igual que antes y me gustaría que me volvieras a hacer lo mismo. Por favor.
- Esto suena muy raro.
- Ya lo sé. ¿Aun así lo harías?
- Ok.

Otra vez Angel repitió el movimiento de la mano, y otra vez, 2 segundos después, estaba boca abajo, fuertemente controlado por su mujer. La única diferencia era que su cara miraba a otro lado. Veía a su mujer, delgada, con esos leggins negros que le quedaban de puta madre, la camiseta de algodón blanca también manchada de tizne, donde asomaban los pezones erectos, y el pelo rubio recogido en una coleta. ¡Joder, que buena estaba!

- ¡Hala! Ya está. Pero no se qué pretendes con esto…
- Suéltame, agáchate, y méteme mano.

Lo hizo. Y quedó impresionada con el tamaño y lo duro que estaba lo que encontró allí.

- ¡Joder Angel!, ¿te pone esto?
- No sabes cómo.
- No, no, si ahora ya lo sé, pedazo de calentón llevas, jejeje
- Vale, ¿y que vas a hacer ahora? ¿Qué piensas de ello?

Ella no contesto de primeras. Simplemente, le torció el brazo a la espalda, forzándolo, le hizo levantarse, mientras con la otra mano controlaba el cuello. Ella le obligaba a avanzar, salieron del comedor, y se movían por el pasillo, mientras ella le confesó.

- ¿Qué que voy a hacer? Aprovechar la situación. No creo que estés en contra de ello, ¿no?

Y se encerraron en habitación.

Continuará…
Reply With Quote
The Following 3 Users Say Thank You to punished For This Useful Post:
  #2  
Old 11-Jun-21, 13:24
sumiso111 sumiso111 is offline
member
Points: 3,716, Level: 25 Points: 3,716, Level: 25 Points: 3,716, Level: 25
Activity: 3.7% Activity: 3.7% Activity: 3.7%
Last Achievements
 
Join Date: Jun 2011
Posts: 16
Thanks: 9
Thanked 4 Times in 2 Posts
Default Re: Historias de un matrimonio

Como sigue¡??????????????????????
Reply With Quote
  #3  
Old 05-Jul-21, 15:19
muarijun muarijun is offline
Member
Points: 14,326, Level: 51 Points: 14,326, Level: 51 Points: 14,326, Level: 51
Activity: 7.4% Activity: 7.4% Activity: 7.4%
Last Achievements
 
Join Date: Jul 2012
Gender: Male
Location: Basque Country; Spain
Posts: 358
Thanks: 160
Thanked 1,231 Times in 220 Posts
Default Re: Historias de un matrimonio

La cosa se pone mas salvaje cuando la esposa descubre que sus orgasmos son el doble de intensos si logra ponerse encima durante la lucha.
Reply With Quote
The Following 2 Users Say Thank You to muarijun For This Useful Post:
  #4  
Old 11-Aug-21, 17:19
punished punished is offline
Member
Points: 3,073, Level: 23 Points: 3,073, Level: 23 Points: 3,073, Level: 23
Activity: 7.4% Activity: 7.4% Activity: 7.4%
Last Achievements
 
Join Date: Aug 2015
Gender: Male
Location: Spain
Posts: 67
Thanks: 56
Thanked 107 Times in 42 Posts
Default Re: Historias de un matrimonio

He decidido seguir con otra pareja. Esta si que tendrá mas de una parte.

- Cero a treinta

El desánimo cundía en Felix. Hacia solo un par de años que Pili, a instancias de él, había empezado a jugar al tenis. No lo había hecho hasta entonces, pero “abrazó” el juego con entusiasmo, y Felix había comprobado como poco a poco las distancias en el juego entre ambos se habían ido acortando, como hacía tres partidos, Felix le había ganado a duras penas ( y discutiendo por alguna bola que en su fuero interno sabía que Pili tenía razón), y desde entonces, los dos siguientes partidos habían sido derrotas, y en el que estaban disputando ahora, el 1-6, 0-5 y 0-30, reflejaba perfectamente lo que estaba siendo, una humillación en toda regla.

En el silencioso cambio de campo, se había prometido que ese saque no lo perdería, sería por lo menos lo único que le quedaría de aquello, pero un drive sencillo a la red y una doble falta, le habían colocado en esa desperada situación. Tomo la pelota, y, esta vez sí, conectó un buen saque potente y colocado en la T, aprovechando sus casi 1,90 metros de altura, que su mujer, muy forzada, no pudo responder.

- Buen saque. 15 a 30.

El siguiente saque, también entro de primeras, pero, aunque iba fuerte, en este caso la colocación no fue tan buena, haciendo que prácticamente sin moverse, Pili conectará un drive paralelo aprovechando la velocidad de la bola, tras el que Felix corrió impotentemente sin llegar siquiera a rozarla.

- 15-40. ¡Dos puntos de partido para mí!

El último punto de partido definió este perfectamente, Felix tuvo que jugar con segundo servicio, cuya debilidad aprovechó Pili para tirar un drive muy cruzado que desplazó completamente a su marido, el cual dejó una bola corta. Este trato de recuperar pista a toda velocidad, para encontrarse con una dejada “a contrapié”. Cuando leyó las intenciones de Pili, trató de frenar, pero la inercia le hizo resbalar, así que cuando la bola daba el segundo bote que sellaba la victoria femenina en el partido, se encontraba caído por el resbalón. Boca arriba, pensó que no había forma más frustrante y humillante de perder que esa, con un “rosco” en el zurrón y tirado en el suelo. Se tapo la cara con las manos, para que no trasluciera su estado de ánimo. Se quedó así unos instantes, mientras escuchaba que ella se acercaba:

- Jobar, no sé qué me ha pasado hoy, que me ha salido absolutamente todo. Deja que ayude a levantarte….

Felix rechazó de malos modos la mano que su mujer le ofrecía, y se levantó ni decirle ni media palabra, dándole la espalda. Pili se sintió tentada a recriminarle el feo, pero viendo como se había tomado el tema, decidió esperar a que la cosa se calmara.

En silencio, se cubrieron con el chándal, para montar en el coche e ir a casa a ducharse. El ambiente en el coche se podía cortar con un cuchillo, y Pilar sospechó que ese día no usarían conjuntamente la ducha.

Así fue. Pili dejo que fuera él quien se duchase primero, a ver si 10 minutos de agua caliente templaba su ánimo, pero las dos siguientes horas en casa, dejaron claro que no era el caso, así que, cuando él estaba viendo una película de Netflix…

- Bueno, se te pasará el mosqueo algún momento, ¿no?
- No sé de qué me hablas.
- ¡Nooooo! ¡No lo sabes! Dos horas que la casa parece un funeral, pero, debo ser yo quien se lo imagina, si…
- Te sientes superior, ¿eh? Si no fuera por mí, no sabrías nada de tenis, pero con la suerte que has tenido hoy, ya te crees que me puedes tratar con condescendencia…

Felix sabía en su fuero interno que lo que decía era falso, pero su frustación fue mas fuerte que él, y con cierta mezquindad, pensó que esto le avinagraría el estado de ánimo de ella.

- Oye, si esto va a ser así siempre, casi mejor que dejemos de ir a jugar.
- Claro, no estoy a tu altura, ¿no?
- Vamos a dejarlo…

Justo en ese momento, la pantalla de televisión mostró como Scarlett Johansson dejaba fuera de combate a dos vigilantes con sendas patadas a la cara, cosa que no pasó desapercibida para ninguno de los dos

- Y si no, ¿qué? ¿Me darás una paliza como hace ella, eh Super Woman?
- Pues oye, si con eso consigo que dejes de comportarte como un capullo, no me va a quedar más remedio que hacerlo, que me estoy cansando de tus tonterías.
- ¿Tú y cuantas más como tú?
- Me basto solita.
- ¿Y cuándo lo hacemos, dentro de dos años, cuando hayas aprendido?

Pili, sin saber porque, decidió que esa era la gota que había colmado el vaso, y con una mirada muy sombría completamente fijada en los ojos de su marido, soltó la bomba:

- No. Aquí, dentro de 10 minutos. Voy a subir a la habitación, me voy a poner algo más apropiado para darte la lección que te mereces, y espero que tu hagas lo mismo, porque te vas a acordar del día de hoy.

Tras lo cual desapareció escaleras arriba, dejándole completamente helado.

Continuará
Reply With Quote
The Following 2 Users Say Thank You to punished For This Useful Post:
  #5  
Old 11-Aug-21, 19:34
sugoishadow sugoishadow is offline
Member
Points: 13,423, Level: 50 Points: 13,423, Level: 50 Points: 13,423, Level: 50
Activity: 59.3% Activity: 59.3% Activity: 59.3%
Last Achievements
 
Join Date: Sep 2018
Posts: 886
Thanks: 706
Thanked 2,100 Times in 556 Posts
Default Re: Historias de un matrimonio

Suena interesante, gracias por tu historia
Reply With Quote
  #6  
Old 13-Aug-21, 06:19
punished punished is offline
Member
Points: 3,073, Level: 23 Points: 3,073, Level: 23 Points: 3,073, Level: 23
Activity: 7.4% Activity: 7.4% Activity: 7.4%
Last Achievements
 
Join Date: Aug 2015
Gender: Male
Location: Spain
Posts: 67
Thanks: 56
Thanked 107 Times in 42 Posts
Default Re: Historias de un matrimonio

Tal y como había dicho, Pili volvió enseguida. Llevaba una camiseta blanca ceñida y unos shorts negros. Un atuendo que no hacía sino resaltar sus bien proporcionadas curvas. No tenia demasiado pecho, pero sabía como hacerlo resaltar para atraer miradas, y, si, su culo si que era para sentirse orgulloso, duro y firme. El trabajo físico que hacía permitía que un 9.5 sobre 10 fuera una justa calificación. No muy alta, sobre 1,65, pero aun así de esas mujeres que cuanto te cruzas con ellas en la calle, giras la mirada para echar un último vistazo.

Felix la vio y se dio cuenta de lo que pretendía. Iba a tener enfrente no solo a su esposa, sino a la versión de ella que más “le ponía”, incluyendo esa braguita negra de seda y encaje cuyas costuras marcaban el short de lycra, y de las que, mitad por lujuria, mitad por ganas de cachondeo, decía que “era una vergüenza lo que costaban con lo poco que te duran puestas”. Estuvo en un tris de proponer un “pelillos a la mar” y tratar de llevársela a la cama, pero su orgullo herido le pudo. Además, pensó, “cuando la tenga debajo de mí, vencida, la besare y empezaré a quitarle la ropa y …”

- Venga, vago, que sigues con el pijama, y no va a aguantar. Que después de lo de hoy, te va a comprar otro quien yo te diga. Tienes 2 minutos.

Salió de la ensoñación y en dos minutos, Felix se había quitado el pijama, quedando solo con unos boxers negros ajustados. El también sabia que lo que se veía gustaba a muchas mujeres, pero hoy no estaba para eso. Estaba para reponer su orgullo, y hacerle saber a Pili que no todo valía con él.

- Ayúdame a apartar los sillones para hacer sitio.

Un minuto más, y ya estaban los dos uno frente a otro. allí estaba ella, 25 centímetros y 30 kilos menos, y realmente hermosa. Aun estaba a tiempo de parar eso, si ella quería.

- Estás segura de que quieres esto. Soy demasiado grande para ti.
- ¡Y ahora quien es el condescendiente aquí!
- Vale, vale, ….
- Pues hala, empecemos

Se miraron, ambos con las manos en posición de pasar al ataque en cualquier momento. Felix hizo el primer movimiento, y trato de agarrar los dos antebrazos de Pili. Fue un movimiento débil. No tuvo ningún problema en desembarazarse de él. A la vez, le agarró la muñeca derecha con su mano izquierda, mientras se giraba, y pasaba el otro brazo por debajo del antebrazo junto al sobaco. Luego tiro con firmeza, pero sin usar mucha fuerza, pues sabía que no necesitaba hacer demasiada. La inercia del movimiento de Felix le ayudaba. El cuerpo de casi dos metros recorrió completamente su espalda, antes de iniciar la caída al suelo. Pili se sintió satisfecha. Hacia unos cuantos años que no ejecutaba un ippon-seoi-nage, pero su antigua profesora no le hubiera puesto mácula alguna al movimiento que acababa de aplicar. Tras lo cual, dio un paso apoyando el pie en el pecho de su caído esposo. Un gripo acompañó el momento en que, a propósito, puso solo el peso sobre el pie encima de la caja torácica.

- ¿Qué cojones haces?
- Lo que voy a seguir haciendo contigo, lo que me plazca. ¿Qué se siente siendo pisoteado por tu mujer? A mi me está sentando divinamente.

Trato de levantarse rápidamente, pero ella le estaba esperando, y dos segundos después, una nueva llave le había puesto otra vez mirando al techo, y nuevamente, se repitió el paseo sobre su cuerpo. Hubo una tercera vez, y una cuarta. Tras el consiguiente paseo, Pili volvió a hablar.

- Vuelve a levantarte, que puedo estar haciéndote esto todo el día. ¡Es hasta divertido, leñe! Me lo estoy pasando pipa. Tenemos que instaurar el “día de las llaves y los paseos” en este matrimonio.

Le dolía la espalda. Pero le dolía más la sonrisa de oreja a oreja de ella. Parecía que no podía haber nada mas humillante, hasta que llegaba lo siguiente, y lo era más. Estuvo 20 segundos en el suelo sin moverse.

- Bueno, como parece que te vas a quedar allí todo el día, doy por terminada la ¿lucha?, ¿exhibición de defensa personal femenina?, ¿entrenamiento?, realmente no sé qué nombre ponerle. En fin, me voy al sofá…

Se dirigía hacia allí, cuando escucho la voz de Felix.

- Aunque sea lo último que haga, te tengo que estar sobando las tetas mientras estoy encima de ti.

¡Que predecible fue lo siguiente! Evitó las manos las manos de Felix dirigiéndose a sus pechos, y giro para que encontrara el vacío. Sin embargo, dejo una pierna, con la que su marido tropezó, acabando a cuatro patas en el suelo. Era lo que ella estaba esperando. Coloco sus muslos a ambos lados del cuelo de Felix, y cerró las piernas. Lentamente, para que su marido no sufriera lesiones se tumbo al suelo, mientras iba ajustando su posición. Cuando acabó el movimiento, estaba de lado, con sus piernas alrededor de la cabeza y un brazo de su marido. Sankaku-jime había sido su especialidad en judo suelo cuando competía, y nuevamente le estaba haciendo un buen servicio.

- Me parece que llevas mal camino en lo de magrear mi delicado cuerpo, sin embargo….

Entonces se dio cuenta. Miro a la zona de sus calzoncillos. Allí la vio. Una perfecta “tienda de campaña”.

- ¡Vaya, a mi marido le pone que le machaque sin piedad! ¿Pero como puedes ser tan pervertido?

Y cuando parecía que no podía existir mas vergüenza, la realidad le confirmaba, que si, que era posible. Allí estaba, completamente vencido. Si intentaba resistirse, Pili aumentaba la presión en el cuello hasta que se hacía insoportable, una y otra vez. Sus reservas eran cada vez menores. La rabia se volvió frustración, la frustración en lastima de si mismo, y allí las lagrimas pugnaban por salir. Solo el ultimo resquicio de orgullo que le quedaba le hacia jurarse y perjurarse que no seria ella quien las vería.

- Pues parece que en tu empeño de que a mis tetas le quedaran las marcas de tus manos de por vida esta fracasando miserablemente, sin embargo …

En ese momento, le bajó la parte de adelante del calzoncillo, dejando su erección a la vista.

- Yo si puedo hacer lo que quiera contigo. ¿Qué es peor, que te deje como esta ahora, o que no puedas hacer nada si decido que vas a correrte si o si, limpiándote con la ropa que llevas puesta?

Dicho esto, empezó a masturbarle. Felix volvió a forcejear, pero nuevamente la presión que aplicaba en el cuello Pili hacia que no pudiera hacer nada. Siguieron 20-30 segundos de silencio, hasta que…

- Si no quieres que lo haga, pídemelo por favor.
- No me hagas esto, Pili.
- Pídemelo por favor.
- …..
- Te prometo que no voy a parar hasta que te corras o me lo pidas por favor.

Entre lágrimas, por fin, llego lo que ella pedía.

- Por favor, Pili, para, no lo hagas. ¡Dios, que humillante es esto! Para, por lo que más quieras….

Fue automático. Inmediatamente, apartó tu mano y deshizo el triángulo que controlaba su cuello. En silencio, se dirigió al sofá y se sentó. Felix, entre sollozos, se dirigió al baño a llorar.

Una hora después, cuando por fin salió de baño, y se dirigió a la habitación, Pili se levantó del sofá, y fue allí para hablar. Sin embargo, la sorpresa fue tremenda, al encontrar a su marido con la maleta, poniendo su ropa y sus cosas.

- Se puede saber que hacer
- Me voy.
- Pero WTF….
- Soy patético.
- ¿Pero que coj… vas a ser patético?
- Pero si lo acabas de ver tu misma. Lo haces todo mejor que yo. No estoy a tu altura para nada. No te merezco.
- Dos cosas. Una, que sea la última vez que te escucho algo así. Dos, son las 4 de la tarde y tengo el estómago vacío. Coloca las cosas de la maleta en su sitio otra vez, mientras yo caliento algo en la cocina y hablamos abajo.

15 minutos después, ambos dos estaban en la mesa. Con un poco de arroz con pollo, en el estomago, Pili ya sentía que funcionaba mejor.

- Y ahora explícame eso del patetismo, porque yo no lo veo por ningún lado.
- Pues no ha sido evidente, lo que te has divertido machacándome una y otra vez.
- Y cuál es el problema.
- Porque no debería ser así.
- Eso no es una razón.
- Es que …. No sé cómo decírtelo.
- No, si ya me doy cuenta porque es. No puede ser así, porque eres un hombre, mides mas que yo, y tienes más fuerza, ¿me equivoco?
- ……..
- ¿ME EQUIVOCO?
- Es que así, yo debería ser mejor que tú.
- ¡Mierda de estereotipos! Ahora me vas a escuchar. Ya sabes lo que pasa cuando vamos a casa de mi hermana, a mí, sus hijos me quieren, pero a ti, ¡a ti te adoran! ¡Tío, colúmpiame! Y lo haces. iTío, enséñame a nadar! Y allí estás ¡Tío, ayúdame con los deberes! Y allí está tío ayudándoles a entender los problemas. ¿Tío, dame un beso! Y les das 5. Mis padres me dicen que cuando tengamos hijos, “la madre” serás tú. Se cree que me jode. ¡Pero lo que hacen es que me sienta muy orgullosa de ti! Lo del tenis. No serás el mejor de los jugadores, pero como entrenador, que con solo dos años de practica sea capaz de “ganar a mi marido” habla muy bien de tus habilidades. Y sobre … lo último, si después de estar desde los 6 hasta los 21 años yendo a clases y competiciones de judo, el resultado hubiera sido de otra manera la que estaría autoflagelándome sería yo preguntándome qué sentido habían tenido buena parte de 15 años de mi vida. Así que olvídate de los puñeteros roles que espera la gente.

Las palabras cayeron como losas sobre él. Era la humillación definitiva. La humillación de darse cuenta cuan equivocado estaba en su visión de la vida, de que ella era más inteligente. Pero esta vez no se escondió en el baño, sino que se levantó, apoyó su cabeza en el hombro izquierdo de Pili y volvió a llorar. Unas lágrimas que pedían perdón con más fuerza que cualquier otra manera de hacerlo.

Una hora después, estaban en el sillón abrazados.

- Lo de la “tienda de campaña” cuando te tenía en el suelo, creo que mejor lo dejamos para otro día, ¿no?
- Si, Pili mejor, tengo que darle una vuelta a eso. Estoy super a gusto aquí contigo, necesito pensar en otra cosa. Se te ocurre algo.
- Pues sí, se me ocurre algo. Podríamos ir a la habitación. Me siento extraña llevando estas bragas contigo alrededor sin que estés intentándomelas quitar y creo que ya es momento de retomar esa rutina. Y me gustaría que cumplieras eso que has dicho antes de “Aunque sea lo último que haga, te tengo que estar sobando las tetas mientras estoy encima de ti”. A mi no me parece un mal plan, ¿no crees?
Reply With Quote
The Following User Says Thank You to punished For This Useful Post:
  #7  
Old 08-Sep-21, 11:32
punished punished is offline
Member
Points: 3,073, Level: 23 Points: 3,073, Level: 23 Points: 3,073, Level: 23
Activity: 7.4% Activity: 7.4% Activity: 7.4%
Last Achievements
 
Join Date: Aug 2015
Gender: Male
Location: Spain
Posts: 67
Thanks: 56
Thanked 107 Times in 42 Posts
Default Re: Historias de un matrimonio

Aclaración: Cuando escribo en mayusculas, signfica que gritan

Solo habían pasado 20 minutos, pero sabía que su vida ya no volvería a ser igual, si es que sobrevivía. Estaba a punto de desvanecerse. Ana había formado con sus piernas un triángulo, que se había cerrado sobre su cuello, a la vez que el gemelo izquierdo de su mujer presionaba su cabeza para hacerlo mas cerrado, poniendo su cabeza contra el pubis, cubierto por unos leggins negros con una mancha de la sangre que salía de su nariz. Y lo que mas le avergonzaba era su erección, perfectamente visible.

Por segunda vez en ese día, Julián perdió el conocimiento.

Un rato antes:

Julián abrió la puerta de su casa. Ana sabía lo que significaba. En el mejor de los casos, Julián llegaría borracho, pero tras haber ganado en la partida de cartas de después del trabajo, y ella, “solo” tendría que acceder a sentir los patéticos intentos de un borracho por penetrarla sin mucho éxito debido al alcohol, mientras ella apartaba su rostro del infame olor a whisky barato de su aliento. Era peor cuando perdía. Cuando esto sucedía, no había sexo, solo ejercer de “esclava” de todas las apetencias de su marido. Había conseguido por fin que las veces que el le pegaba en esos casos menudeaban, pero nunca habían desaparecido del todo. Y, durante mucho tiempo, había vivido con miedo. Pero ya no. Ya no tenía.

Pero en cuanto se abrió la puerta, se dio cuenta que estaba ante el peor caso posible. Ese día no había habido partida, tras las 2-3 cervezas que echaban por el camino, el tugurio estaba cerrado. Y toda la frustración del trabajo, la traía entera, enterita a casa. Esos días, no había manera de evitar la violencia, y Ana siempre acababa llorando humillada y dolorida en la cama, en silencio, porque si le despertaba, era peor aún.

Julián entro, se sentó en el sofá, y empezó con la primera frase que siempre salía de su boca en esos casos:

- Tráeme una cerveza.

Ana se levantó, fue a la nevera, cogió una, y se la entrego. Dio un trago que acabo con tres cuartas partes de ella.

- Está caliente, inútil. Tráeme una más fría.

Era el momento que estaba esperando.

- Está perfectamente fría. Te la vas a buscar tu.

Julián se quedó de piedra. Era la primera vez que le contestaba así. Mejor, pensó, esta vez le daré más fuerte…

- Pero que dices, zorra. Me la vas a traer ahora mismo, si sabes lo que te conviene.
- Desde luego que se lo que me conviene. Me conviene ponerte en tu sitio por fín.

Julián se levanto con la mano amenazante como otras tantas veces, directo a por ella. Hasta ahora, siempre su reacción había sido encogerse por miedo. Esta vez no. Salió corriendo hacia el enorme patio exterior y allí lo espero, y cuando llegó a su altura, con la mano bajando para golpearla, se apartó, mientras le empujaba para apartarlo. La inercia y el alcohol en sangre hicieron el resto, y Julián cayo de bruces al suelo. Con toda la sorna del mundo, Ana le dijo:

- Ten cuidado, que te vas a hacer daño.

Mientras le estaba diciendo esto, colocó su pie izquierdo sobre la nariz y boca de Julián, empujando para molestarle.

- Quita tus sucios pies de mi cara, zorra.
- Ten cuidado con lo que dices, dentro de un rato me vas a suplicar que no los quite de allí.
- ¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAh!

Trató de agarrarle el pie, para que se cayera, pero hábilmente lo separó y se distanció. Julián se levantó.

- Vas a arrepentirte de esto toda tu puta vida. ¡AAAAAAAAAAAAAAAH!

Vociferando volvió a lanzarse en tromba. Mientras se echaba para adelante para golpearla, ella se agacho y se hizo bola. Otra vez la inercia hizo que sus pies chocaran con esa bola que formaba su mujer, y otra vez cayo de bruces. Esta vez la caída fue más dura. pues se dio con la cara. Paró ligeramente el golpe con los brazos, pero no lo suficiente para que la nariz no sufriera un golpe, y empezara a manar sangre de ella. Mientras el se cubría la cara, ella se volvió a acercar y volvió a ponerle el pie.

- ¡Pídeme poder lamerme los pies!
- ¡TE VOY A MATAR, PUTA!

Esa frase pareció como que activaba un resorte en ella. Patada a la boca de estómago. Otra. Y otra más. Salto sobre la espalda de Julián, paso el brazo por el cuello, mientras las piernas se cruzaron en su abdomen. Completamente agarrada a él, echo el peso a un lado. La posición cambio. Ella paso a ser quien tenia la espalda apoyada en el suelo, mientras que con sus brazos y piernas controlaban completamente a Julián.

- Te voy a contar un secreto. Llevo tiempo preparándome para esto. ¿Sabes quién está en condiciones de matar ahora mismo al otro?

Al decir esto, empezó a aplicar el Mata-Leao que había aprendido en sus clases. Solo fueron 3 segundos, pero a Julián le quedo claro que decía la verdad. Empezó a moverse, para tratar de escapar, pero volvió a sentirse mal cuando su mujer volvió a constreñirte el cuello y se detuvo. Estaba aterrorizado

- No estas en condiciones de hacer nada. Ahora, ¿Qué debería hacer contigo? ¿QUE CREES QUE TE MERECES, IMPOTENTE DE MIERDA?

El grito, y sentir la presión por tercera vez el estrangulamiento, fue demasiado para el. Un rolde húmedo asomó por sus pantalones. El miedo le había hecho hacerse pis encima. Al notar la humedad, Ana volvió a aflojar.

- ¡Cobarde! Lo que te he tenido que aguantar de ti, y tu, a la primera, haciéndotelo encima. ¡Pero como pues ser tan cobarde!¡PERO COMO PUEDES SER TAN COBARDE, CABRÓN!

Sintió por cuarta vez la presión en el cuello. Allí ya no lucho. Se había dado cuenta de que era inútil. Estaba a su merced. Sin embargo, esta vez no sintió que aflojara. Su ultimo pensamiento antes de perder la consciencia fue de un terror que jamás pensó que pudiera llegar a sentir

Continuara....
Reply With Quote
The Following User Says Thank You to punished For This Useful Post:
Reply

Thread Tools
Display Modes



All times are GMT. The time now is 08:36.


Powered by vBulletin® - Copyright ©2000 - 2021, vBulletin Solutions, Inc.